El expresidente Uruguay, José Mujica sorprendió al mundo por la manera tan sencilla de vivir, en cuanto asumió su mandato millones de personas en todo el mundo se maravillaron al ver que se trasladaba de manera sencilla en «vocho» de color celeste.
Ese popular vehículo se hizo el objeto de deseo de un Jeque árabe, quien ofertó un millón de dólares, mientras que Felipe Enriquez Hernández, un político mexicano del régimen del PRI, ofreció 10 camionetas a cambio, de acuerdo a una publicación de BBC News en el 2014.
Felipe Enríquez Hernández, se desempeñaba como Embajador en Uruguay en los tiempos del expresidente Enrique Peña Nieto, con quien el político nuevoleonés presumía una amistad, que le valió para ocupar la posición diplomática sin tener experiencia alguna en ese ámbito.
El político que inició su carrera en la política en la administración municipal de Monterrey y quien perdiera una elección por ese mismo municipio bajo los colores del PRI, sumó compadrazgos con exgobernadores que al igual que el expresidente Peña Nieto están rodeados por la sombra de la corrupción.
Aunque en un principio el llamado «Presidente más pobre del mundo» indicó que aceptaría una de las dos propuestas y destinaría ese dinero al programa Plan Juntos, finalmente rechazó la oferta alegando que no quería ofender a los amigos que le regalaron el vehículo Volkswagen 1987.


