Los Celtics de Boston se impusieron en la serie final de la NBA ante los Mavericks de Dallas, por cuatro juegos contra uno, para convertirse en la franquicia más ganadora de la liga al sumar su campeonato número 18.
Desde el principio del partido el equipo de Boston jugó sin complacencias, logrando una amplia ventaja desde la primera mitad, que permitió que incluso el entrenador le diera minutos a jugadores suplentes. El partido concluyó 106 a 88 sin que los texanos pudieran meter las manos.
Con este campeonato los celtas se separan de los Lakers de los Ángeles, con quienes compartían la posición de privilegio, empatados con 17 títulos de la final de la NBA.


