Don Vicente Ferrara Ferrigno (1857-1936) nació en Padula, una pequeña localidad en la provincia de Salerno, Italia. Hijo de Antonio Ferrara y María Luisa Ferrigno, desde temprana edad mostró un espíritu emprendedor que lo llevaría a convertirse en uno de los más destacados industriales en la historia de Monterrey. A la corta edad de 12 años, en 1870, cruzó el océano junto a su familia para establecerse en México, donde comenzó a trabajar con su padre en diversas actividades como el comercio, el transporte de minerales y la minería.
Su vida personal también estuvo marcada por grandes logros. En 1884, contrajo matrimonio con Doña Aurelia Verduzco Salinas, con quien procreó once hijos: Jesús, Antonio, María Luisa, Leticia, Américo, María de los Ángeles, Celina, Vicente, Aurelio, Federico y Olga. La familia Ferrara-Verduzco se consolidó como un pilar fundamental en el desarrollo económico y social de Monterrey.
Don Vicente Ferrara se estableció en Monterrey, donde dejó una huella imborrable en la industria local. Fue socio fundador del Banco de Nuevo León y del Banco Mercantil de Monterrey, instituciones clave en la economía regional. Su visión empresarial lo llevó a fundar la Fundición No. 3, que posteriormente se convertiría en Peñoles, y más tarde, la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, una de las empresas más emblemáticas del país.
A finales del siglo XIX, Ferrara desempeñó un papel fundamental en la industrialización y el comercio de Monterrey. No se limitó a la industria pesada, sino que también incursionó en la agricultura y la ganadería, cultivando trigo, algodón y vid con sarmientos importados de Italia. Para llevar a cabo estos proyectos, trajo a expertos italianos que le ayudaron a implementar técnicas avanzadas en estos cultivos.
Con información de Staff Nuevo León Post
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