Cuando parecía que el equipo de los Rayados del Monterrey estaban destinados a vivir en el recuerdo de un equipo que jugó muy bien en los setentas y con el campeonato del torneo especial que se hizo en 1986 previo al mundial sin seleccionados, apareció un hombre que impulsó la marca del equipo y la llevó a un siguiente nivel.
El ingeniero Jorge Lankenau Rocha tomó las riendas del Club de Fútbol Rayados de Monterrey y de inmediato comenzó a armar un proyecto distinto con técnicos como Pedro García y Miguel Mejía Barón y contando con figuras de la talla de Germán Ricardo Martelotto; Missael Espinoza y Guillermo Vázquez, lograron un título de Copa ante el extinto equipo de las Cobras de Ciudad Juárez, con polémica incluida ya que el equipo albiazul le ofreció una cantidad de dinero millonaria al equipo fronterizo para cambiar la sede de la final a Monterrey.
Ya para entonces en el pecho del elegante y clásico uniforme de la marca Adidas lucía en grande el logotipo de ABACO Casa de Bolsa, el logotipo tradicional fue sustituido por una M estilizada que asemejaba el cerro de la silla, y la imagen de los futbolistas comenzó a aparecer en espectaculares, spots de televisión y planas en los periódicos.
Además le pidió al compositor argentino Luis Aguilé que compusiera el himno del equipo, que continúa vigente y es considerado como uno de los más bellos del fútbol mexicano.
Unos años después de tomar el equipo construyó la exclusiva zona de super palcos en el Estadio Tecnológico, lanzó la tarjeta de crédito Rayados del Banco Confía y a los años lanzó su propia marca de ropa ABA SPORT con la que se atrevió a desafiar los estándares de diseño y logró popularizar diseños como el que se conoce de los brochazos y que recientemente retomó la marca alemana que viste hoy al Club.
En términos de comunicación fue un provocador que encendió la rivalidad con el equipo Tigres, situación que se acrecentó cuando el equipo felino descendió a la segunda división.
Tras algunas diferencias comerciales con Multimedios Estrellas de Oro, Grupo que tenía una fuerte influencia en la opinión pública deportiva, entendió que tendría que traer comunicadores para combatir las campañas que encabezaba Roberto Hernández Jr. y trajo a vivir a la ciudad a Enrique Bermúdez de la Serna y a otros comunicadores de Guadalajara.
Aunque los éxitos deportivos no llegaban, el crecimiento de la marca y la influencia a nivel federativo fue creciendo, al grado que ABA SPORT se convirtió en patrocinador de varios equipos de la Liga Mexicana y vistió a la selección mexicana que participó en el mundial de 1998 con el diseño del Calendario Azteca de fondo.
En tiempos en donde la mercadotecnia está presente en todos los equipos deportivos y cada vez hay más especialistas en el tema, es pertinente recordar al pionero que revolucionó para siempre la manera de manejar un equipo de fútbol en México.

Con información de Empresa Positiva
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